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Lecciones de amor propio que aprendes cuando pasas mucho tiempo con el corazón roto

Comienza a tomarle importancia a la relación que tienes contigo mismo. Un corazón roto no es agradable, pero te enseña más de ti mismo de lo que te puedes imaginar.

23 de Abril de 2021 - 15:59 hs

Lecciones de amor propio que aprendes cuando pasas mucho tiempo con el corazón roto (Pexels)

Tener el corazón roto es algo doloroso pero pasajero que todos vivimos alguna vez, sin embargo, las personas que como yo viven su vida enamoradas del amor, suene vivir con el corazón roto por mucho más tiempo. Y si te preguntas ¿Por qué? La respuesta es un no sé, pero lo que sí sé, son las lecciones de amor propio que aprendes cuando pasas mucho tiempo con el corazón roto

Los malos amores, aparte de un corazón roto, me dejaron aprendizajes sobre lo que no quiero en mi vida y la persona en la que me quiero convertir. Aprendí que, una pareja que te desgasta tanto, que te quita todo, se puede llevar hasta tus peores temores. Lo único que no se puede llevar, es el amor que nace de ti, por eso debes trabajar diario en él. 

Sanando mi propio corazón 

Ya lo decía Selena Gomez, debía perderte para poder amarme. Eso me enseñó a valorarme más como persona, sobre todo después de haber recuperado la confianza que pedí por culpa de un mal amor. Le tuve que decir adiós al recuerdo de un viejo amor, para poder enfocarme en lo que más importaba: Sanar mi corazón roto. 

5. Nadie puede llenar tus vacíos 

Cuando te abandonan una y otra vez, aprendes a la mala a no llenar tus espacios vacíos con nadie. La única persona que puede llenar esa sensación de soledad que tienes en el cuerpo, eres tú mismo. Cuando pasas tiempo con el corazón rompiéndose una y otra vez por malos amores, aprendes que el amor que necesitas para sanar no es el de alguien más sino el propio. 

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4. Yo soy responsable de mi felicidad

Descubrí, de mala manera, que el sentimiento de felicidad que te dan terceras personas es tan momentáneo como una estrella fugaz. La felicidad en tu vida no debe depender de terceros sino de ti. Toma la decisión de ser feliz y manda todo lo demás a freír espárragos. Si tú no tomas la decisión de ser feliz por tu cuenta, tendrás una vida llena de penumbra y desdicha, tómalo en cuenta. 

3. El dolor transforma a las personas

Lecciones de amor propio que aprendes de tener el corazón roto (Foto Pexels)

Sé, por experiencia propia, que el dolor transforma a las personas. La gente cambia cuando tiene el corazón roto pues el dolor, por horrible que sea, nos enseña de la madera de la que estamos hechos. No importa qué causa tu dolor, sé que no seguirás siendo la misma persona después de haber sufrido de esa manera. Ya sea bueno o malo, un corazón roto siempre te queda un gran aprendizaje. 

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2. Puedes reinventarte cuantas veces quieras

Lo bueno de las rupturas, es que son necesarias para generar un cambio, lo mismo pasa con las personas que pasan por cambios en su vida. A mí, por ejemplo, me sirvió para darme cuenta de que puedo comenzar de cero, las veces que lo necesite. Nadie puede ponerme un límite. Eres capaz de seducirte y volver a comenzar cuantas veces lo requieras para encontrar la mejor versión de ti misma.

1. El tiempo a solas cura muchas heridas

Estar un tiempo sin pareja me hizo entender que la soledad no es algo malo si lo sabes aprovechar. Pasar tiempo contigo misma y disfrutar de mi propia compañía fue reconfortante en muchos momentos. El amor propio es un cálido abrazo que te das a ti mismo para decirte que todo estará bien. Las heridas se sanan con el tiempo y, entre menos duelan, más podrás ver que las necesitabas para poder crecer. 

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